lunes, 16 de septiembre de 2013

Carlo, primer aviso


Independientemente de toda la literatura que podamos ver durante estos días, lo más preocupante es que no tenemos ni la menor idea de a qué quiere jugar Ancelotti ni a qué obedecen sus decisiones técnicas. Es evidente que por historia, tradición y plantilla no puede jugar a defender. Con doble pivote y tras la venta de Özil, pierde mucho talento a la hora de abrirse paso por las filas del contrario aprovechando las virtudes de la posesión y es evidente que el ataque relámpago que veíamos con Mourinho se ha esfumado por completo. En algún punto entre todo esto se encuentra un equipo que ya venía avisando con tropezar y que el Sábado contra el Villareal obtuvo un resultado del que podemos dar gracias visto el desempeño del submarino amarillo. Damas y caballeros, recibir diecinueve remates, nueve de ellos entre los tres palos, no es sufrir una pájara en un momento del partido, es ser un coladero. Y por si fuera poco y para mayor pitorreo, las siete intervenciones de Diego López, cuatro de ellas absolutamente espectaculares, le llevan a ser suplente mañana ante el Galatasaray, evidenciando la falta de personalidad de un técnico que lo lleva crudo intentando agradar a todos y cuyo olor a caca en los pantalones empieza a ser desagradablemente palpable. Ya flojea la meritocracia.

Siguiendo la línea de absurdos del amigo Carlo, nos encontramos con la zaga. No tengo la menor duda de que la línea defensiva que planteó se hubiera llevado un saco de goles en el Nuevo Campo o en el Allianz Arena. Algunos comentan hoy que Carvajal dejó una buena asistencia aportando más en este sentido que Arbeloa en toda la temporada pasada, pero hizo aguas constantemente y no creo que el balance sea claramente positivo. Nacho, aunque puede ser llegar a ser con trabajo un suplente relativamente correcto, no es jugador a día de hoy para el primer equipo y menos aún si sus carencias no las tapan Ramos y Pepe, que dicho sea de paso tuvieron unas de las peores noches que les haya visto en mucho tiempo. El sevillano, sin la presión de un entrenador que le centré en trabajar, se pierde en las noches temáticas de restaurante japoneses y Pepe se postula para cadáver si Varane reaparece en la línea del curso pasado. Consecuencias del karma y la traición.

Otra decepción sonada fue Illarramendi. El tufo a Sahin que desprende es preocupante y la convalidación de su condena por pena tras cuarenta millones de euros y 6.875.000 a la tesorería vasca es intolerable. Es joven y tiene talento, pero aquí la exigencia no le va a consentir estar deprimido mucho más y menos aún si no consigue descargar a Modric de carga de trabajo como vimos este fin de semana. Sin Casemiro y Khedira debió dar un paso adelante. Lo único que le salva de mi criba personal y le da una última oportunidad es que su entrenador no tiene ni la menor idea de que quiere para la medular ni le da la continuidad necesaria a sus decisiones.

De Benzema no sé si merece la pena hablar. Se ha ido. No esta en Francia y mucho menos en Madrid. Y estamos en Septiembre a tres meses de poder buscar algo potable en el mercado invernal, por lo que es hora de mandarle al banquillo y explotar diversas opciones. Ya no podemos recurrir al Pipa (que dicho sea de paso fue el que se tenía que haber quedado) así que aunque verde, habrá que consolarse con Morata. Lo positivo es que a nada que apriete va a demostrar más raza que un hombre que se autocalifica viendo su corte de pelo. Para aquellos que gustan de experimentos y prácticas de laboratorio quedan otras opciones más interesantes como ubicar a Ronaldo en punta, Bale de extremo izquierdo e ir palpando la progresión de Jesé por la derecha mientras determinamos si finalmente Di María vuelve a ser el jugador de su primer año o únicamente trabaja como todo jugador suplente con la llegada de un nuevo entrenador. En cualquier caso, todo vale con tal de quitar del campo la apatía de Karim. Los demás se alegrarán y disfrutarán de minutos.

Quiero hablar también en conjunto del duo Bale - Ronaldo porque tengo claro que la valoración de ambos va estar muy relacionada en cada partido con lo que haga el otro. Del primero comentar que la decisión de hacer jugar tantos minutos a un jugador claramente fuera de forma es un error de bulto. Es una pantomima que Ancelotti la justifique diciendo que un jugador coge forma jugando. No había ninguna necesidad de forzar la máquina hasta ese extremos y el cagómetro se disparó cuando le vimos en el suelo en la segunda parte tras ese gran sprint. Pero el marketing impone y con ese gol ya tenemos jugosas portadas al otro lado del Atlántico que amenazan la supremacía de Ronaldo. Y del segundo, queda claro que cuando el bueno de Gareth mueva la mano, Cristiano moverá la otra. Si el primero marca, el segundo busca jugadas y remates imposibles que recuerden quien manda aquí. Y si no es suficiente, Florentino aparece en el preciso momento para anunciar una renovación ansiada, necesaria y con unas cifras escalofriantes que le alejen de la tristeza.

En resumen, vivimos de pinceladas. De las que aporten Isco, Bale y Ronaldo, porque en el banquillo hay otro político como el Marqués de Salamanca que hoy recibe desde este humilde espacio el primer aviso a su gestión.

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